La marihuana y Yo

Marihuana

Consumo marihuana, desde los 15 años, con algunos vaivenes en la intensidad. Desde el de vez en cuando de las primeras experiencias pasando por el todos los días un porro. Al día de hoy llevo meses sin ver uno, quizás más por el tiempo de gestación de las dos bendiciones que crecen en el balcón y un poco por la falta de dinero y de tranza, y muy poco por el principio de plantarla y no comprarla.

Acabo de leer en un periódico reconocido “progre” un artículo que esconde un deseo de legalización bajo la lupa del aval estadístico tan de moda en nuestra era para instalar opinión, y efectivo al parecer, porque me encuentro acá opinando.

Veo gente consumir marihuana (y no es Sexto sentido) en todas las películas, series y pantallas, la hemos convertido en un cliché, la endiosamos y hay una marcada tendencia a hablar sobre sus beneficios, pegándola a un discurso de salud pública. Y me largo a escribir esto como el moralista medio pelo en que me he convertido para decir algunas cositas sobre mi experiencia con la marucha, más que nada porque tengo una relación de amor con ella, pero como toda relación debe basarse en la total sinceridad para florecer sino la mentira tarde o temprano la pudre. 

Numerosísimos estudios ligan la marihuana con la salud. Hay mucha información sobre los beneficios haciendo hincapié en los tratamientos a partir de aceite de cannabis en personas que sufren epilepsia refractaria, incluso hemos entrevistado en la radio a una representante de la asociación Mamá Cultiva que por cierto no  se manifestó a favor del consumo recreativo, pero sí expuso la experiencia de estas familias de fierro que luchan contra un gran estigma por ver mejor a sus hijos. Al mismo tiempo, todas las asociaciones que hablan de los efectos negativos del consumo de marihuana fumada o ingerida: dependencia psicológica y social, ritmo cardíaco, presión arterial, desarrollo cerebral, pérdida de memoria, déficit de atención, intoxicación, etc. estos dos extremos aparecen como las caras de la moneda en que se debate un mundo en el que todavía está todo por experimentar.

La verdad es que me tiene un poco cansado todo el temita de la justificación científica como respaldo y la bandera del academicismo enarbolando las verdades a diestra y siniestra. Hay tanto “estudio” dando vueltas en el que se arroja la luz de la estadística sobre los cuerpos que ya se convirtió en un fake permanente, no sabemos qué creer y qué no de todo lo que leemos, ni que respaldo tiene ni que revista o publicación científica está menos viciada de intenciones.  Esto no es un artículo que busque justificarse en nada más que en lo que he visto en mí y en mi entorno a lo largo de mis 18 años de consumo y exponer lo bueno y no tan bueno de estas experiencias.

Para mí lo bueno:

  1. El estrés se reduce notoriamente, los dolores y las penas desaparecen mientras duran los efectos
  2. He fumado desde el asqueroso prensado hasta flores alucinógenas con un altísimo contenido de THC, de las que supuestamente pegan para arriba o para abajo. Jamás me llevó a un mal viaje, jamás sentí odio o ira, solo placer y bienestar: “nadie quiere hacer la guerra cuando esta fumado”, diría el Dios de Jamaica.
  3. He descubierto cosas hermosas de mí mismo en hermosos estados
  4. ya sabemos que todo sabe mejor; es un gran estimulante, relajante y afrodisíaco 
  5. mi rendimiento creativo también crece notoriamente
  6. A pesar de la aparentemente falta de control sobre mis acciones, es notoria una asociación con mejora en mis habilidades: dibujar, hacer música, escribir, vender algo y hasta jugar a la pelota. Sí, ya sé que este es un dato tan incomprobable como el “que hubiera sido si estuviera sin estar fumado”, pero de escribir lo que he sentido se trata esto.
  7. Cultivar marihuana me ha enseñado sobre paciencia, paternidad y sobre mi relación con la tierra, aunque me sigue hinchando las bolas la parte del “sacrificio”, me hubiera gustado no convertirme en el asesino faserial desesperado por pasar a la etapa de secado. Ahora mismo voy a Googlear maneras de no hacerlo y quien quiera compartir su experiencia bienvenide.
  8. En una visita por Ámsterdam conocí los múltiples usos del cáñamo en la industria textil y de combustibles, no estoy seguro si la marihuana posee los mismos rendimientos, pero sí es increíble todo lo que se puede fabricar con su prima planta.

El lado B, lo malo:

  1. Me pasó lo de la adicción: sí tengo fumo, en lo posible todos los días, me resulta difícil controlarlo. No estoy seguro si es el faso o si es una cuestión de madurez, porque no a todos les pasa.
  2. En lo social, en mi adolescencia y en pleno auge de consumo siempre prefería juntarme con alguien que tenía marihuana que con familiares o amigues sin o antifaso.
  3. Mi memoria se recupera después de un tiempo sin consumir al igual que mi concentración y es notorio. 
  4. Mi ansiedad o el control de mi mente son más llevaderos, mi estado de ánimo un domingo sin marihuana pasó de la irritación absoluta a volver a disfrutar el día sin necesidad de consumirla (por no tener, por supuesto)
  5. En una época la usaba antes de ir a dormir, luego algo pasó en mi cabeza y no pude volver a darle ese uso porque me generaba grandes resacas y cansancio.
  6. Muchos cercanos consumistas me han confesado episodios de que “se les iba la cabeza” cuando fumaban. 
  7. Por supuesto que el tráfico ilegal de cualquier sustancia prohibida tiene efectos secundarios no felices como la marginalización laboral, la pelea de mafias por el control de mercados y otros problemas sociales que por lo general terminan en violencia. De cualquier manera este es un problema que no parte de la planta en sí misma sino de la cadena de suministro y la falta de conciencia sobre su cultivo.

Habiendo hecho este experimento al mejor estilo balanza y pretendiendo ser totalmente sincero conmigo mismo, puedo decir que mi relación con la marihuana es algo contradictoria pero sobre todo necesitaba evacuar el que para mí tiene un sentido hipócrita sobre el tratamiento de su uso desde los dos bandos de las opiniones respecto de ella y corremos el riesgo de que el mercado venga a querer vendernos salud o actitud como hizo con el cigarrillo y es importante mantener el criterio de que cualquier abuso de una sustancia puede tener resultados pésimos para uno mismo y los demás. 

Así que, por favor, si vamos a consumir marihuana lo hagamos, de la misma manera que se puede fumar un cigarrillo aun sabiendo lo perjudicial que es, pero no vendamos ni compremos más positivismo absolutista. 

Y otra cosa, no me dejes hablando solo, escribí un comentario, contame tu experiencia. Podés hacerlo de manera anónima, no hace falta que te registres ni nada, y contribuís sumándote a una charla colectiva virtual. Aguante la diversidad de opinión. ¡Salud!

Te dejo para completar este podcast con relatos de oyentes que nos cuentan sus experiencias en relación al uso recreativo de cannabis respondiendo a la consigna: 1 cosa buena y 1 mala de tu relación con la marihuana. Dale play!

2 thoughts on “La marihuana y Yo

  1. Cannabis – Marihuana – Hierba – Grifa – Chocolate – María – Mota – Toke – Churrito – Yeska – Fly – Faso – Gallo – Canuto – Mesclao – Cacharro – Cigarro de La Risa – Amanit – Alegría – Marley – May – Ritual – Misil – Chili – Churro Kenke – Troncho – Vela – Charuto – Dedo de Momia – Churri – Ricky – Ramón – Dedo de King Kong – Velón de iglesia – Charro – Marivuelta – Makafly – Torpedo – Postre – Chifly – Leño – Bengala – Antorcha – Botafumeiro – Becky – Waka – Rubio – Peta -Trompeta – Dubi Dubi – Chirimbolo – Joint – Troglodito – Tronchaso – Aliñao – Liao – Trocolo – Chisme – Maes – Mariachi – Mayweather – Jonnhy – Klens – Flecha – Canelo – Calamardo – Kalikeño – Trompo – Enrollao – Chirigulli – Picolo – Xarutillo – Wikijoint – Espardeñasso – Yumi – Largo – Pei – Chiripitiflaútico – Chopo – Psicólogo -Vegetariano – Erio – Petoncio – Tallo – Xuflo – Marbú Dorada – Liadillo – Cañon – Mostaza – Bate – Varita mágica – Xisme – Barote – Churry Flowers – Camuflao – Mistu – Charmander – Flan – Calimero – Pastelito – Apalancao Macafly – Cohete – Espartano – Banano – Zumbidor – Voldemor – Bombita – Freddy Mercuri ………. son algunas de las formas de llamarla. Te dieron ganas de fumar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *